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Fracaso Escolar

El fracaso escolar es un problema de primer orden, ya que en él nos jugamos el desarrollo y bienestar de la sociedad en la que vivimos. Los datos de diferentes estudios revelan que España presenta un índice superior de fracaso escolar en comparación con el resto de la media europea. El 31% de los alumnos españoles abandonan la escolarización antes de los 16 años, y los datos apuntan a que este porcentaje va en aumento.

Si comparamos chicos y chicas, estas últimas salen ganando presentando un porcentaje menor (29%) de abandono de la escuela, frente a los chicos (41%), referido a cualquier nivel educativo.

Las causas del fracaso escolar son múltiples. Existen factores que pertenecen al propio niño y otros que provienen del sistema educativo, de la familia y del entorno.

Es importante tener en cuenta, que la salud del niño es un factor relacionado con el aprendizaje. Una salud deficiente puede ser la base de dificultades en el rendimiento académico.

A veces, pasar por alto, o diagnosticar con retraso, problemas de visión cuya solución es simplemente la utilización de gafas, puede acarrear problemas de gran importancia en la vida escolar del niño. Un niño que no ve bien se desmotiva, por tanto no prestará la misma atención que con una visión normal, de no ser bien diagnosticado, si el profesor no detecta el problema, puede entrar en una espiral negativa.

Problemas nutricionales y alteraciones endocrinas pueden provocar hiperactividad o hipoactividad. Alteraciones visuales tales como hipermetropía, convergencia, astigmatismo, o miopía, pueden estar afectando al aprendizaje. También las dificultades en la discriminación auditiva pueden entorpecer el aprendizaje escolar. Todas estas alteraciones y aquellas que afecten a la salud, es conveniente que sean valoradas por un especialista.

Cuando un niño no obtiene los resultados esperados y no consigue alcanzar los objetivos que se han fijado para su nivel y edad, hay que analizar los factores que intervienen en el proceso educativo y descubrir las causas del fracaso.

No hay que confundir suspensos con fracaso escolar. Cuando aparecen dificultades escolares hay que prestarles atención, pueden ser mínimas en un primer momento, pero podrían hacerse mayores de no solucionarse a tiempo.

Muchas veces los padres, con la mejor de las intenciones, presionamos en exceso para que estudien, provocando la reacción contraria. Creamos, la mayoría de las veces, en el niño un sentimiento de culpa, inseguridad, además de conseguir que se convierta en algo desagradable el aprendizaje, lo que le lleva a bloquearse aún más en el estudio. Pensamos, equivocadamente, que si se siente culpable cambiara de actitud y le motivaremos al estudio. Lo que ocurre es todo lo contrario, su autoestima se resiente, duda de sus posibilidades además de generar irritabilidad y ansiedad.

La autoridad coherente y tranquila, forma parte del cariño de los padres al niño y no genera culpa. Hay que aceptar a nuestros hijos como son, con sus características personales e individuales. No todos tienen las mismas capacidades, ni condiciones para el estudio. Dentro de este contexto  hemos de ser conscientes también, que lo que hay que reforzar y potenciar es el  ESFUERZO y no la consecución de unos determinados logros,  notas o estudios.

El efecto más negativo y pernicioso cuando aparecen malas notas o fracaso escolar, es el sentimiento de culpa excesivo y la frustración que pueda desprenderse de esa situación. Cuando un niño fracasa puede hundirse en un pozo de desvalorización personal e inseguridad que le impida afrontar las dificultades y superarlas. Aquí los padres pueden y deben realizar una labor importantísima.

Como siempre lo mejor es prevenir, pero si surgen problemas se debe plantear una acción conjunta entre padres y centro educativo, para analizar las circunstancias concretas que han generado la situación no deseada y buscar soluciones. Desde la realidad planteada, es conveniente que los padres estén  al lado de sus hijos en sus estudios, animándoles, motivándoles y también exigiendo, pero no hasta el extremo que trasmitamos que el estudio es lo único importante y que nuestro cariño hacia ellos está condicionado a unas notas.

Nuria de Minteguía Casadellá

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Efectividad de las técnicas de Relajación

Efectividad de las técnicas de Relajación

La mayor parte de la población necesita y de hecho usa gran cantidad de técnicas para relajarse desde las más profesionales, respiración, relajación autógena, relajación progresiva,….hasta Spas, Balnearios, viajes, salidas con amigos,…..

Y a pesar de ello vuelven los síntomas rápidamente,….esto es debido a que olvidamos trabajar el principal causate de la ansiedad que es el pensamiento, nos llenamos de metas y de miedos, de responsabilidades y de exigencias, la comunicación a la que estamos expuestos no ayuda,…no sabemos pensar sin stress, no sabemos interiorizar solo el presente, cada vez el futuro nos presiona y nos asusta más y en realidad el miedo es un gran fantasma que asusta pero que nunca aparece, la realidad nos lo demuestra todos los días forzamos la máquina del cambio de nuestras vidas a demasiada velocidad queremos un progreso rápido y la naturaleza sigue su curso que es lento pero seguro; aprendamos a vivir según sus leyes y no las nuestras para no alterar el ecosistema psíquico.

Arantxa Cámara Col Nº M-13475

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Ansiedad generalizada

El síntoma principal de un Trastorno de Ansiedad Generalizada es la presencia casi constante de preocupaciones o tensión, incluso cuando hay poca o ninguna causa. Las preocupaciones parecen flotar de un problema a otro, como problemas familiares o de relaciones interpersonales, cuestiones de trabajo, dinero, salud y otros problemas. Incluso estando consciente de que sus preocupaciones o miedos son más fuertes de lo necesario, una persona con trastorno de ansiedad generalizada aún tiene dificultad para controlarlos. Toda esta nube de preocupaciones, entraña que la persona, a parte de sufrir un elevado y persistente nivel de ansiedad a diario, tenga también problemas de concentración, fatiga, irritabilidad, problemas para dormir y una serie de síntomas físicos propios de la ansiedad (tensión, dolor de cabeza, temblores, nauseas, etc.) que hacen que en resumen, la persona se sienta desesperada e incomprendida.

¿Cómo dejar de preocuparnos?

  1. Aceptar la incertidumbre: pensar en todo lo que podría ir mal no va predecir el futuro, es decir no nos va ayudar a controlar más lo que pueda ocurrir. Mientras nos preocupamos dejamos de disfrutar de nuestro presente. Estemos muy preocupados o no, lo que tenga que ocurrir, ocurrirá.
  2. Pospón tus preocupaciones: cuando nos preocupamos constantemente sobre algo, no llegamos a conclusiones para solucionarlo, si no que de una preocupación saltamos a otra generándonos más malestar. Créate un espacio de tiempo al día para preocuparte; si te viene una preocupación “fuera de horas”, apúntala, y resérvala para revisarla en ese espacio de tiempo. Seguramente muchas de las preocupaciones que hayas apuntado carezcan de sentido cuando las revises.
  3. Examina tu manera de pensar: estas magnificando los problemas? Cual es la probabilidad real de que lo que temes, pase? En tu manera de pensar se esconde la clave de tu manera de sentir. Cuanto más catastrófico sea tu diálogo interno, más ansiedad y preocupación acumularás.
  4. Aprende a relajarte. Preocuparte constantemente genera mucha ansiedad, es importante encontrar espacios personales durante el día para poder relajarte y liberar tensiones.

Evidentemente, ésta es sólo una pincelada de estrategias posibles para vencer la preocupación persistente. Si ves que tu nivel de preocupación interfiere en tu vida de tal forma que te crea un elevado nivel de ansiedad, probablemente necesites la ayuda de un profesional.  El mejor tratamiento para abordar el Trastorno de Ansiedad Generalizada es la terapia cognitivo conductual, en la que se ayuda a la persona a distinguir las preocupaciones reales de las que no lo son y a identificar y reparar los factores que mantienen la preocupación persistente.

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CENTRE ITAE

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Cáncer de mama: La importancia del apoyo psicológico a pacientes y familiares

El diagnóstico de un cáncer de mama, es para la mujer, un acontecimiento vital adverso que genera un fuerte impacto emocional y que representa un punto de inflexión en su vida. Tiene una serie de repercusiones a distintos niveles: rabia, sensación de incapacidad, deterioro corporal, indefensión, incertidumbre, miedo a morir, entre otros.  Muchos de sus proyectos y planes de futuro inmediatos, o a medio y largo plazo se pueden ver truncados, inesperadamente, por este hecho.

Todos estos factores, generan una inestabilidad emocional durante todo el proceso de la enfermedad, generando una amenaza constante a la integridad física, familiar, social, laboral y económica.

Es importante poder intervenir a nivel psicológico en todo el proceso clínico desde el momento de la detección. La paciente tendrá que pasar por un proceso de adaptación. Para ello, a grandes rasgos, es fundamental, ayudar a la paciente a soportar mejor su diagnóstico y tratamiento, disminuir los sentimientos de alienación, indefensión y abandono, disminuir la ansiedad en relación al tratamiento, clarificar informaciones y percepciones erróneas, fomentar la sensación de control, potenciar que la paciente tenga una la gestión adecuada de la ansiedad y el estrés, así como abordar el afrontamiento de otras problemáticas psicológicas propias de un proceso de este tipo, como pueden ser: trastornos de ansiedad, depresión, baja autoestima, entre otros.

Un diagnóstico de cáncer de mama, no sólo afecta a la vida de la persona que lo padece, sino que también representa un antes y un después en la vida familiar y conyugal. El sistema familiar queda alterado ante una noticia y un proceso de este tipo. Todos los miembros de la familia y sobretodo la pareja, deberán realizar un proceso de re- adaptación de su vida. Desde este punto de vista, es importante que el familiar reciba el apoyo necesario en varios aspectos, no sólo para recibir las pautas necesarias para poder ayudar al familiar, sino también para poder tratar aquella sintomatología psicológica que se pueda derivar de una noticia y un proceso de este tipo. El miedo, la tristeza, la desesperación, son emociones frecuentes entre los familiares. El hecho de no saber cómo actuar, también es un tema a abordar y que puede mejorar notablemente el afrontamiento de este proceso.

A nivel de pareja, tras el diagnóstico de cáncer de mama, será necesario ofrecer un espacio conjunto de desahogo, y para tratar entre otros temas, los cambios que han surgido a nivel emocional y conductual, fomentar la comunicación entre la pareja, gestionar las emociones, potenciar la necesidad del apoyo mutuo y social, tratar la reorganización de prioridades, la necesidad de comunicarse con los agentes de salud y la importancia de compartir.

La actitud frente a la enfermedad, juega un papel básico en la vivencia del proceso y en la recuperación. Si bien es totalmente esperable tener momentos de desesperanza, lo más importante es no rendirse, luchar, intentar tener una actitud positiva y un espíritu de superación. Y sobretodo, ver la luz al final del túnel.

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La respuesta de ansidedad como mecanismo de defensa

La respuesta de ansiedad como mecanismo de defensa ante un peligro determinado, ejerce una función de protección ,es una reacción de nuestro instinto de supervivencia . Esta respuesta ante el peligro se adquiere desde el nacimiento para la preservación de posibles daños. Desde una perspectiva biológica, el miedo asegura la supervivencia.

Por tanto, la la ansiedad es una reacción normal y sana; todo el mundo la experimenta en circunstancias de peligro o en momentos de preocupación. Niveles moderados de ansiedad pueden ayudar a mejorar nuestra actuación en situaciones difíciles.

La ansiedad se convierte en un problema cuando surge en momentos o situaciones en las que no hay peligro real, o bien cuando persiste después de que la situación de estrés que en su momento generó la reacción de ansiedad, ya ha desaparecido. Es entonces cuando la ansiedad empieza a interferir en nuestra vida cotidiana, y ya se convierte en lo que se denomina trastornos de ansiedad : es aquí cuando es necesario aprender a controlarla.

La ansiedad afecta tanto a la mente como al cuerpo, ya que la sensación de miedo, angustia ,preocupación, temor, crispación ,etc. genera síntomas físicos, como sudoración, temblor ,palpitaciones, opresión en el pecho, dolor de cabeza, diarrea,…

En el caso de los trastornos de ansiedad ,la respuesta de miedo actúa como un dispositivo defectuoso, que se activa y previene de un peligro inexistente.

La ansiedad patológica es un componente que se encuentra en muchos trastornos de conducta.

La ansiedad patológica puede manifestarse de tres formas diferentes:
a) de una forma brusca y episódica,

b) de una forma persistente y continua(trastorno de ansiedad generalizada, y

c) después de un acontecimiento estresante (trastorno por estrés postraumático).

Hay otros casos como los trastornos fóbicos (temor desproporcionado al estímulo que lo provoca) y trastornos obsesivo-compulsivo(cuando una persona se siente atrapada por ideas recurrentes y/o rituales).

La mayoría de las personas que presentan trastornos de ansiedad, además de los síntomas anteriormente mencionados, tienen una confianza en sí mismos y una autoestima muy bajas, por tanto es necesario ayudar a recuperar esta confianza con técnicas psicológicas apropiadas, fundamentalmente a nivel conductual- cognitivo. Además,es necesario el aprendizaje de la relajación muscular progresiva, que nos ayuda a reducir la alta excitabilidad y a favorecer también el autocontrol.

Mª Consuelo Albert Más

Psicóloga Clínica. Psicoterapeuta

EFT – Técnicas de Liberación Emocional

¿Qué es EFT?

La EFT (Emotional Freedom Techniques: Técnicas de Liberación Emocional en español) es un método de autoayuda revolucionario que actúa sobre cualquier emoción negativa de manera generalmente rápida, sencilla y altamente eficaz. La ansiedad, la tristeza, el miedo, las obsesiones, la ira, el sentimiento de culpa, la falta de autoestima alteran nuestra vida provocando un desequilibrio vital que afecta todas nuestras áreas: personal, familiar, social, profesional.

EFT equilibra nuestro sistema corporal y las emociones alteradas consiguiendo así el bienestar y la paz tan necesarias, funcionando CUANDO NADA ANTES LO HA CONSEGUIDO, incluso DESDE LA PRIMERA SESIÓN.

Está basada en la Acupuntura China y sus sistemas de meridianos que defiende que si la energía fluye por nuestro cuerpo el bienestar siempre nos acompañará, pero cualquier exceso, déficit o bloqueo en el sistema provocará un malestar que alterará nuestras emociones, las cuales, si no son corregidas a tiempo, podrán manifestarse en el cuerpo en forma de síntomas físicos o emocionales, tales como miedo, malestar general, ansiedad, dolor, tristeza, ira, culpa, etc.

La técnica de liberación emocional EFT nos ayuda en todas las facetas de nuestra vida, tanto en el trabajo, en el manejo del estrés, en las relaciones con la familia, amigos, pareja, dificultades personales, como para encontrarnos bien con nosotrosmismos.

Cada aplicación de la técnica dura 10 segundos, consiguiendo hacer desaparecer cualquier tensión que pueda existir en el cuerpo y que esté afectando nuestra persona y nuestra vida.

¿Cómo funciona?

El funcionamiento es tan fácil y sencillo como que la persona se centre o enfoque mentalmente en el problema, permaneciendo concentrado en el mismo, mientras se presionan suavemente (hacer «tapping») diferentes puntos de acupuntura con la yema de los dedos, de manera suave y sin malestar alguno.

La técnica se repite durante unos minutos midiendo el grado de malestar que sentimos antes y después de su aplicación.

Al presionar los puntos de acupuntura mientras se experimenta mentalmente ese malestar emocional concreto, lo que conseguimos es equilibrar y deshacer el bloqueo energético logrando, en consecuencia, que el malestar emocional asociado desaparezca.

No tiene efectos secundarios conocidos y la persona aprende cómo se aplica para que pueda seguir disfrutando de sus beneficios y ampliándolos posteriormente por su cuenta.

No obstante, es conveniente contar con un buen profesional de la psicología que pueda ir gestionando adecuadamente las diferentes emociones que van apareciendo y orientando la aplicación en función de esos aspectos emocionales que pueden surgir.

Podemos aprender a conducir por nuestra cuenta pero es evidente que si contamos con la ayuda de un buen guía y profesor el aprendizaje será más seguro, rápido y efectivo.

¿Para qué sirve?

Como sabemos, las emociones influyen de manera notable en nuestro cuerpo, y, por tanto, es evidente que podremos encontrarlas tras muchísimos problemas tanto físicos como puramente emocionales.

Así, EFT habitualmente resulta muy eficaz en problemas como:

*Ansiedad, miedos, pánico, fobias, rabia, pena, compulsiones.

*Falta de energía, sensacion de impotencia, desgana, dolor de espalda, migraña, alergias.

*Ayuda notablemente en enfermedades psicosomáticas en el aspecto emocional tras la hipertensión, la psoriasis, úlceras.

*Mejora del rendimiento deportivo y de la  capacidad de aprendizaje.

*Aumento de la motivación y rendimiento profesionales.

EFT busca eventos emocionales no resueltos que contribuyen a crear síntomas físicos diversos. Al resolver esas distorsiones emocionales, los síntomas físicos relacionados suelen experimentar una mejoría notable, desapareciendo a veces de forma increiblemente rápida, recuperando así el bienestar general perdido.

Ello no significa, en ningun caso, que se deba renunciar a los cuidados y consultas médicas que se estén siguiendo en cada caso concreto.

¿Quién soy?

Mi nombre es Juan Pedro y soy Psicologo colegiado con amplia experiencia.

Como  profesional motivado siempre busco la mejor manera de ayudar a la persona a librarse del sufrimiento y contribuir a su desarrollo personal y profesional.

En mi experiencia la hipnosis clínica y la EFT pueden calificarse como la clave para poder lograrlo de forma rápida y eficaz.

No deja de sorprenderme la eficacia y la rapidez con que en general funciona la técnica, cuando otras no han conseguido una mejoría significativa anteriormente.

Cada aplicación de la técnica dura menos de un minuto, consiguiendo hacer desaparecer cualquier tensión que pueda existir en el cuerpo y que esté afectando el día a día. Esto lo consigue fácil y eficazmente la EFT, por sí sola o, en algunos casos, apoyada por la hipnosis clínica.

Yo mismo he probado todas las técnicas con las que trabajo puesto que poco podría ayudar si primero no estoy bien y, por lo tanto, conozco perfectamente de lo que hablo y aplico, en primerísima persona, encontrándome, así, en inmejorables condiciones para ayudar a los demás a recuperar su salud, alegría y paz sin dolor y volver a disfrutar como merecen de sus propias vidas.

Información y petición de cita:

eftpsicologia@yahoo.es

Qué puedo hacer si tengo un trastorno de ansiedad

Los problemas de ansiedad provocan una angustia muy importante en las personas que los sufren. Los que sufren un trastorno de este tipo pueden llegar a pensar que su problema no se solucionará nunca y que habrán de vivir con este estado de nerviosismo y congoja por siempre jamás.

Debemos saber que esto no ha de ser así. Actualmente puede ser relativamente sencillo superar problemas como una fobia o un trastorno de ansiedad, puesto que se tiene mucho conocimiento sobre este tipo de trastornos, su funcionamiento y su sistema de mantenimiento.
Los problemas de ansiedad se curan. Por lo tanto, si sufres (o crees sufrir) un trastorno de ansiedad, es importante poder consultar con un profesional que te pueda asesorar y ayudarte a superar este problema con la mayor brevedad posible.
De los tratamientos que han demostrado su eficacia podemos destacar los siguientes:

Técnicas para el tratamiento de la ansiedad

Se empieza por dar información sobre el trastorno que se sufre y su curación. Posteriormente se entrena a la persona en técnicas que mejoran sus capacitados de auto-observación y auto-corrección de sus pensamientos, su conducta y sus emociones.

Técnicas Cognitivas

Pueden consistir en técnicas que ayuden la persona a no interpretar las situaciones de manera tan amenazante, técnicas de solución de problemas, técnicas para identificar y reformular pensamientos negativos, etc. Resaltan la necesidad de exponerse a las situaciones temidas, acercándose a los estímulos que provocan ansiedad bajo el principio de aproximaciones sucesivas (poco a poco) y el
principio del refuerzo.

Técnicas Conductuales (premiar los éxitos)

Además, estas técnicas también enseñan a la persona habilitados personales o sociales por enfrentarse con menos dificultades a las situaciones ansiógenas.

Técnicas Farmacológicas

Los ansiolíticos son fármacos que reducen de manera rápida la ansiedad, cosa que puede resultar muy útil en situaciones como, por ejemplo, un ataque de pánico. Ahora bien, tomando fármacos no se aprende a controlar la ansiedad, por lo cual no podemos decir que “curen”, sólo sirven para paliar los síntomas. Además, también pueden provocar problemas de adicción. Aun cuando en ocasiones son muy necesarios, se recomienda su utilización junto con una terapia psicológica.
Los fármacos sirven para disminuir la activación fisiológica del organismo frente a los síntomas de ansiedad.

Técnicas de Relajación y Respiración

Debe hacerse un entrenamiento diario con tal que resulte útil.
Existen diferentes técnicas de este tipo: relajación progresiva, respiración diafragmática, relajación en imaginación, etc.

Conclusiones

Estas técnicas, utilizadas conjuntamente, obtienen unos índices de mejora superiores al 80-90%, teniendo en cuenta que el 10-20% restante no obtienen el resultado esperado porque abandonan el tratamiento, no cumplen las prescripciones terapéuticas, están poco motivados por la terapia, etc.
Las técnicas que hemos presentado deben ser aplicadas por profesionales especializados: psicólogos y/o psiquiatras expertos en ansiedad. Con ellos deberás seguir un tratamiento en el que te enseñarán cómo puedes superar tu problema, para que puedas disfrutar de la vida sin más preocupaciones que las que tiene cualquier persona.

Para más información:

CENTRO ITAE
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info@centreitae.com
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Aprendiendo a conocer y manejar la ansiedad

Aprendiendo a conocer y manejar la ansiedad.

Información para el paciente

Índice

• ¿Qué es la ansiedad?
• ¿Cuáles son los factores que influyen en la ansiedad?
• ¿Cómo se hace el diagnóstico?
• ¿Qué tipos de trastornos de ansiedad hay?
• ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
• ¿Cuál es la evolución de la ansiedad y la angustia?
• ¿Qué debo tener en cuenta cuando visite mi centro de salud?
• ¿Cómo puedo manejar mi ansiedad para que evolucione favorablemente?
• ¿Cómo pueden ayudarme la familia y los amigos?
• ¿Dónde puedo aprender más sobre la ansiedad?

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es parte normal de la vida y constituye una respuesta habitual a situaciones cotidianas de la persona. Ante una señal o amenaza de peligro, se produce una reacción que nos ayuda a enfrentarnos y responder. Así, cierto grado de ansiedad es incluso deseable para el manejo normal de las exigencias del día a día (preparar un examen, ir a una entrevista de trabajo, tener que hablar en público, etc.).

La ansiedad es una emoción, que se acompaña de reacciones corporales tales como la tensión muscular, la sudoración, el temblor, la respiración agitada, el dolor de cabeza, de pecho o de espalda, las palpitaciones, los “nudos en el estómago”, la diarrea y otras muchas más.

Cuando se sobrepasa una intensidad que la hace intolerable o cuando dificulta la capacidad de adaptarse de la persona, la ansiedad puede afectar a la vida cotidiana y puede convertirse en un problema.

Si usted es una de las muchas personas que tienen problemas de ansiedad, anímese, con una atención adecuada se puede superar. Si usted no puede hacer que la ansiedad desaparezca totalmente de su vida, sí puede aprender a controlarla.

“Me encuentro mal, no sé qué me pasa, noto mareo, dolor de cabeza, cosquilleo en el estómago, palpitaciones… Además tengo tantas cosas que hacer que no sé por dónde empezar, me bloqueo, no tengo la mente clara… estoy paralizada.”

¿Cuáles son los factores que influyen en la ansiedad?

Las causas de los trastornos de ansiedad no son totalmente conocidas, pero parece que pueden originarse por la combinación de varios factores.

Intervienen factores genéticos (hereditarios y familiares), neurobiológicos (áreas del cerebro y sustancias orgánicas), psicológicos, sociales y culturales.

En el proceso de la aparición de la ansiedad tienen importancia tanto los factores de predisposición individual (personalidad) como los derivados del entorno.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

Su médico de familia utilizará diferentes herramientas para poder establecer el diagnóstico de su enfermedad.

• Historia clínica: el médico le preguntará sobre algunos aspectos de su historia familiar o de otras enfermedades que pueda tener.

• Exploración física: ayuda a su médico a saber si sus síntomas tienen otra causa que no sea el trastorno de ansiedad.

• Cuestionarios: puede que en su centro se utilice algún cuestionario específico para ayudarle en su diagnóstico o para ver los cambios que se experimentan con el tiempo.

Para descartar cualquier otra enfermedad, es posible que su médico vea necesario que se realice alguna prueba.

¿Qué tipos de trastornos de ansiedad hay?

Hay diferentes tipos de trastornos de ansiedad, pero la ansiedad generalizada y la angustia son dos de los más comunes en Atención Primaria.

Estos dos trastornos se caracterizan por los siguientes síntomas:

Trastorno de ansiedad generalizada

Las personas que sufren este trastorno presentan ansiedad y preocupación excesiva por acontecimientos o actividades de la vida cotidiana, que cuando perdura en el tiempo y es constante puede ser muy molesto, por la presencia de todos o algunos de los síntomas físicos siguientes:

• Inquietud o impaciencia
• Fatiga
• Dificultad para concentrarse o tener la mente en blanco
• Irritabilidad
• Tensión muscular
• Alteraciones del sueño
• Temblores, sudoración y olas de calor

“No me reconozco, no soy yo misma. Sin hacer nada estoy agotada, no duermo, estoy nerviosa y muy irritable. Todo me da miedo, desconfío de los demás, creo que piensan mal de mí. Me alejo de mi familia, de mis amigos…me voy aislando cada vez más.”

Trastorno de angustia

El trastorno de angustia se caracteriza por la aparición de crisis de angustia* que provocan:

• Inquietud persistente por la posibilidad de tener más crisis.
• Preocupación por las implicaciones de las crisis o sus consecuencias (por ej., perder el control, sufrir un infarto, “volverse loco”).
• Cambios en el comportamiento relacionados con las crisis, como las llamadas “conductas de evitación y la agorafobia”. Se temen y evitan determinados lugares o situaciones como: ir en tren, metro o autobús, ir a centros comerciales, lugares con mucha gente o de donde no se pueda salir con facilidad.

*Crisis de angustia
Es el síntoma principal del trastorno de angustia. Se caracteriza por la aparición repentina e incontenible de miedo o malestar intenso que se inicia bruscamente y alcanza su punto máximo en los primeros 10 minutos, pudiendo durar hasta 1 o 2 horas, con síntomas físicos como:

• Opresión, sensación de ahogo
• Palpitaciones, sacudidas del corazón
• Sudoración, escalofríos o sofocaciones
• Náuseas, sensación de atragantarse
• Mareo o desmayo
• Miedo a perder el control o volverse loco, miedo a morir

“No puedo más, me ahogo… el corazón se me sale del pecho, se me va la cabeza, voy a volverme loca. No me toquéis, no me habléis… voy a estallar.”

¿Cuáles son las opciones de tratamiento?

El tratamiento de su problema de ansiedad tiene varios objetivos:

• Aliviar los síntomas y prevenir recaídas.
• Si tiene crisis de angustia, reducir su frecuencia, duración e intensidad y disminuir las conductas de evitación.

Los tratamientos habituales son la psicoterapia y la medicación, que pueden ser usados o no de forma conjunta, según el tipo de trastorno de ansiedad que tenga.

Psicoterapia

Intervenciones psicológicas individuales o grupales, con diferente grado de complejidad, orientadas al manejo y modificación de los factores emocionales, de pensamiento y de conducta que mantienen la ansiedad y/o sus consecuencias.

Medicación

Para el tratamiento de la ansiedad, los antidepresivos y los ansiolíticos son los medicamentos más utilizados.

Su médico de familia es la persona indicada para decirle qué fármaco es el más conveniente, cuánto tiempo lo necesita y qué posibles efectos secundarios pudiera causarle.

Otros tratamientos

• Tratamientos de autoayuda: Lectura y aplicación de los programas de autoayuda específicos para los problemas de ansiedad (textos con ejercicios programados y sucesivos para aprender a manejar y controlar la ansiedad).

• Hierbas medicinales: Algunas hierbas como la valeriana, pasionaria, ginkgo biloba y extracto de kava, parece que pueden disminuir los síntomas de ansiedad, pero hacen falta más investigaciones sobre su seguridad y eficacia.
¿Cuál es la evolución de la ansiedad y la angustia?

Los problemas de ansiedad cursan con períodos de reducción y desaparición de los síntomas durante un intervalo de tiempo variable.

Al igual que ocurre con cualquier otra enfermedad crónica (diabetes, hipertensión,
etc.), con un tratamiento apropiado, se puede convivir con este problema de manera adecuada, restableciéndose la normalidad en su vida. Por ello, no sufra innecesariamente y acuda a su centro de salud lo antes posible, ya que la evolución de su problema será más favorable cuanto antes sea detectado.

Un tratamiento efectivo le ayudará a disminuir los síntomas, a mejorar su autoestima y a volver a disfrutar de su vida de nuevo.

En ocasiones, se tienen altibajos durante el proceso, pero los obstáculos y pasos atrás son parte normal del aprendizaje. No se desanime.

“Estoy saliendo… poco a poco con esfuerzo y ayuda lo estoy consiguiendo. Está siendo un camino doloroso y duro, pero merece la pena. Ahora sé que puedo con ello.”

¿Qué debo tener en cuenta cuando visite mi centro de salud?

Es importante que el estigma que rodea a este tipo de trastornos no le impida buscar la ayuda de un profesional. Acuda a su centro de salud; para ello le proponemos algunos consejos útiles en su próxima visita con el médico de familia.

• Puede confiar en los profesionales de su centro de salud. Son personas cercanas a usted, y comprenderán sus temores, dudas y problemas.
• Prepare antes lo que quiere decirle al médico. Cuéntele sus síntomas físicos y emocionales; puede ayudarle en ello que le acompañe un familiar o amigo.
• No tema preguntar por aquellas cuestiones que no le han quedado claras.
• En relación con las distintas opciones de tratamiento, es fundamental que exprese sus preferencias.

Tenga en cuenta que usted es lo más importante en este proceso.

“¿Y a quién le cuento yo lo que me pasa? Me da vergüenza y tengo miedo. Ni siquiera yo me entiendo ¿cómo van a hacerlo los demás?… Qué solo me siento, necesito ayuda, pero no sé adónde acudir.”

¿Cómo puedo manejar mi ansiedad para que evolucione favorablemente?

Consejos para manejar su ansiedad

• Si está haciendo psicoterapia, es importante practicar en casa aquellos ejercicios aprendidos en ella que van a resultarle muy útiles, como los de relajación y respiración.

• La medicación, a veces, trae consigo efectos secundarios desagradables, que normalmente van desapareciendo o atenuándose después de las primeras semanas; pero tiene que recordar lo importante que es tomarse el tratamiento y no interrumpirlo.

• Planifique de forma racional sus tareas diarias, priorice sus necesidades y si por alguna cuestión no pueden llevarse a cabo todas, piense que después de un día viene otro.

• Intente dejar un hueco todos los días para incluir entre sus tareas aquellas actividades que van a resultarle más agradables y placenteras: leer, escuchar música, hacer algo de ejercicio, pasear, cualquier cosa que sea relajante para usted.

• No deje de practicar aquellas actividades que le proporcionen sensación de “cargar las pilas”.

Recuperar la energía es necesario.

• No se “acelere”. Recuerde que hacer las cosas con más rapidez no le hace más eficaz.

• Aprenda a manejar sus sentimientos. Los pensamientos positivos también tienen un efecto positivo sobre nuestro estado de ánimo.

• Es importante reconocer los pensamientos agobiantes, en aquellas situaciones que le preocupan (el “todo”, “nada”, “siempre”, “nunca”, “nadie”), para cambiarlos por otros más racionales (“algo”, “algunos”, “algunas veces”).

• Aproveche sus errores y aprenda de ellos. Equivocarse es humano y no es necesario hacer las tareas a la perfección.

• Siga una dieta equilibrada y procure eliminar o rebajar aquellas sustancias perjudiciales para la ansiedad, como: cafeína, teína y otras bebidas estimulantes.

• Recuerde que el alcohol, la cocaína, el cannabis y las drogas de síntesis pueden producir ansiedad.

• Si sus hábitos de descanso no le resultan satisfactorios, intente modificarlos. Procure dormir lo necesario para descansar. Por último, recuerde que se puede aprender a manejar la ansiedad y a disminuirla progresivamente.

“He aprendido a relajarme, evito los excitantes, hago ejercicio y eso me ayuda a dormir. Planifico las actividades que me cuesta hacer… he recuperado aficiones que tenía olvidadas.”

Consejos para superar sus crisis de ansiedad

• Es importante que recuerde que no está ante un peligro fuerte, ni tan grave como pueda llegar a creer. No sucederá nada peor.

• No permita que el pánico aumente con otros pensamientos atemorizadores. Interrumpa lo que esté pensando y observará que así el miedo comienza a desaparecer por sí mismo.

• Intente calmarse y relajarse poco a poco.

• Practique una respiración lenta y relajada. Imagine que es un globo que se hincha lentamente y luego se deshincha.

• Espere y deje tiempo al miedo para que se pase.

• Piense en el avance que ha hecho hasta ahora, a pesar de todas las dificultades. Piense en lo satisfecho que estará cuando lo consiga.

• Cuando empiece a sentirse mejor y esté dispuesto a continuar, comience de forma tranquila y relajada. No hay necesidad de esfuerzo ni prisas.

• Intente distraerse, ahora que el nerviosismo ha bajado. Hable con alguien, dé un paseo, etc.

¡¡Cuanto más aprenda a manejar el miedo, menos miedo tendrá, y se sentirá más libre!!

¿Cómo pueden ayudarme la familia y los amigos?

Su familia y sus amigos juegan un papel muy importante en todo este proceso.
Por eso, hay algunas recomendaciones específicamente para ellos. Es importante:

• No trivializar sobre lo que está ocurriendo y hacer que la persona se sienta comprendida.
• Escucharle sin ser críticos; evitar el “venga, si eso no es nada”.
• Acompañarle al centro de salud si es necesario o conveniente.
• Informarse sobre el tipo de tratamiento que está siguiendo. Conocer las distintas opciones de tratamiento también ayuda a aprender más sobre la ansiedad.

• Observar y prestar atención a los cambios en el comportamiento de la persona que tiene el problema.

• Animarle en la realización de actividades que puedan resultarle agradables o placenteras.

• Apoyarle en enfrentarse a sus miedos, siempre de mutuo acuerdo y sin presión.

• Ayudarle a obtener información complementaria y útil sobre la ansiedad.

“Sigo en tratamiento… y gracias a eso y a la ayuda de los míos, de mi familia, estoy mejor.”

Esta información ha sido realizada por el Grupo de Trabajo de la Guía de Práctica Clínica (GPC) para el Manejo de Pacientes con Trastornos de Ansiedad en Atención Primaria.

Unidad de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (UETS) de la Agencia Laín Entralgo. Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Categorizando los síntomas de ansiedad

La ansiedad puede provocar distintas respuestas tanto cognitivas, motoras o fisiólogicas que pueden generar gran malestar.

Dentro de los síntomas cognitivos nos encontraríamos con el miedo, la inseguridad, angustia, sentimientos de incapacidad, sensación de pérdida de control.

Respecto a los síntomas motores puede provocar una hiperactividad o paralización motora, dificultades de expresión verbal y habitualmente conductas de evitación en aquellas situaciones que nos provocan este malestar.

Respecto a los síntomas fisiológicos, sensación de opresión torácica o sensación de ahogo, palpitaciones, nauseas o molestias digestivas, mareos, sudoración excesiva, tensión muscular o fatiga. Estos síntomas suelen ser los que mas nos incapacitan y nos llevan a evitar aquellas situaciones para evitar el malestar.

Autor :
Grupo Tisma : Psicólogos en Madrid
http://www.tisma-psicologos.com/

Terapia Bioenergética

La Terapia Bioenergética es una técnica psico-corporal que combina el trabajo con el cuerpo, la mente y las emociones.

Trata de resolver los conflictos emocionales disolviendo las tensiones musculares crónicas y los bloqueos energéticos de nuestro cuerpo, que impiden el movimiento, la libre expresión de los sentimientos y la espontaneidad.

Se presta especial atención al gesto, la mirada, el movimiento, la respiración, la voz, la toma de conciencia de uno mismo.

El objetivo de esta terapia es devolver al organismo su fuerza vital y la capacidad de relacionarse con uno mismo y con el entorno de forma plena y satisfactoria.

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Maite López de Rueda

Psicóloga Colegiada nº S-6217
Orientación Humanista, Terapia Bioenergética.
Dirección: Avda. de Francia, 29 41012 Sevilla
Teléfonos: 954 62 55 31 – 661 65 13 35